
domingo, 26 de febrero de 2012
Barbecho

jueves, 23 de febrero de 2012
Urgencias
martes, 21 de febrero de 2012
Nueva Filmoteca, viejos fantasmas
martes, 14 de febrero de 2012
San Valentín en la cuneta

viernes, 10 de febrero de 2012
El Prado: Hermitage

jueves, 9 de febrero de 2012
Festival Flamenco Bankia: Rancapino, Moneo y Manolete

domingo, 5 de febrero de 2012
Impresionistas: colección Clark

sábado, 4 de febrero de 2012
Contact impro

jueves, 2 de febrero de 2012
Duelo en el Liceu

Pensé que habría una abismal diferencia entre la obra de un genio y la de un desconocido, pero sorprendentemente ambas obras tienen rasgos muy similares, y aunque Mozart sigue resplandeciendo, su brillante cutícula divina se resquebraja: me imagino a un joven ambicioso luchando por el éxito, embarrado en un mundo competitivo, aportando toques de genialidad entre los acordes de moda. No dejo de preguntarme si Mozart no será otro enano sobre hombros de gigantes.
Los retratos sociales de esa época también coinciden: ambas obras caricaturizan la decadencia de la rígida jerarquía patriarcal absolutista, sin llegar a cuestionarla abiertamente, más bien muestra fisuras que aprovecha una nueva clase social, burguesa y cortesana que con mano izquierda sabe obtener sus deseos y llevar al poder hacia su terreno.
En ambas obras la mujer es retratada llena de vida, son motores de acción, disfrutando de una energía, alegría y autonomía que desaparecerá en las obras del siglo XIX, y se volverá atormentada o malvada en el siglo XX. En este momento se la sugiere sorprendentemente adaptada, con discreto ingenio y energía para obtener sus deseos con inteligencia, pero aún en desigualdad.
Afirman que el arte es el termómetro de la sociedad de su época, capaz de captar su espíritu. En ambas obras la autoridad patriarcal es acatada en las formas, pero en el fondo su prole empieza a subírsele a las barbas. Tres años después en Francia se tomará la Bastilla.
domingo, 29 de enero de 2012
De Les Planes d' Hostoles a Rupit

jueves, 26 de enero de 2012
Karime Amaya e Iñaki Márquez.
domingo, 22 de enero de 2012
Pic Bastiments en raquetas

En esta clásica ruta al Bastiments he descubierto una nueva forma de disfrutar la montaña en invierno, intensamente y sin atajos e intensamente. Las raquetas de nieve afectaron a mi pensamiento en cuanto me las puse, me contagió un espíritu de esquimal, de pingüino, íbice, incluso duende. A cada paso empecé a distinguir tonos de blancos, las texturas de la nieve y sus crujidos, a aprender nuevas gramáticas y lógicas. Esos sencillos artefactos me permitían transitar en el mundo casi submarino de los espacios invernales de tonalidades azules y formas onduladas, pude andar por superficies llenas de destellos y sentir el camino azucarado, las distancias blancas, los cambios de perspectiva en los valles, la engañosa dulzura de las lomas, la densidad de las distancias en esa blancura afilada. Y relacionarme con la montaña de tú a tú con respeto, sabiendo que te estás ganando estar a su altura.
sábado, 21 de enero de 2012
Albert, Senen y Xavi
lunes, 16 de enero de 2012
Las Palmas de Gran Canaria


La otra Gran Canaria

sábado, 14 de enero de 2012
Gran Canaria: Montaña

viernes, 13 de enero de 2012
Gran Canaria: Mar
martes, 10 de enero de 2012
Gran Canaria: Reincidencias
viernes, 6 de enero de 2012
Diana Damrau
lunes, 2 de enero de 2012
Montjuic olvidada
