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martes, 20 de agosto de 2013

Compro Oro


La historia no para de moverse como una anguila resbaladiza, dando cabriolas rocambolescas, repitiéndose y negándose, volviéndolo todo del revés. Nada es para siempre.

Compro oro. En medio de esta crisis aparecen estos enormes carteles como sombras doradas volando en círculo, husmeando de lejos la pobreza. Letras agresivas e insultantes pero legales, rebosantes de vanidad y usura aprovechando la necesidad y la inconsciencia con la coartada del mercado libre. "Compro tu oro, compramos tu vida entera o a fragmentos, no te quedes sin vacaciones, compramos tu silencio", canta lúcido el Niño de Elche.

Si en la Edad Moderna el oro fue tomado de América por conquistadores españoles para acabar en los grandes capitales europeos, ahora es recolectado en España por inmigrantes americanos. Inmigrantes y conquistadores cruzándose en la historia. Lo que parece no cambiar ni confundirse son las manos en las que acabarán.

sábado, 20 de abril de 2013

La abstracción concreta: Colección Patricia Phelps de Cisneros



Pasa desapercibida en el Reina Sofía con ese pequeño acceso a nivel de calle por la puerta de atrás. Parece que será poca cosa y quizás por esa humildad y falta de expectativas me encandiló. Es otra exposición que se aleja de los centros y hurga en los márgenes.

A pesar de ser arte geométrico en las salas crecía una extraña pasión y diversidad, me sorprendió cómo la abstracción geométrica perdía su frialdad en estas salas, ¿quizás porque viene de Latinoamerica, donde aún late fresca la utopía? Autoras queridas como Gego o Lygia Clark, artistas desconocidos que confirman y a la vez cuestionan la globalización del arte, la ironía de Cildo Meireles. Un placer inesperado.

viernes, 19 de abril de 2013

Paul Klee en la March



No era santo de mi devoción, había cierta rigidez en su expresión. Me desarmó con el titulo de un cuadro: "Crecimiento de las plantas". Esta obra resumía parte de sus objetivos en el arte: la naturaleza, las progresiones geométricas, la experimentación. Entendí la ambigüedad de su racionalismo contaminado por la observación de la naturaleza, una mezcla extraña que me dejaba sin saber a qué atenerme. 

Y más allá de su obra está su biografía. Imaginar su vida en la Alemania de entreguerras, las sinergias con su mujer pianista, su amistad con Kandinsky, la experiencia como profesor en la Bauhaus, el inicio del nazismo siendo él judío... 

jueves, 18 de abril de 2013

Impresionistas y Bohemios en la Fundación Mapfre


La historia corre sobre sí misma como un perro detrás de su cola olvidándose de la estela que deja. Lo atestiguo viendo la exposición de los impresionistas, esos ojos delirantes al principio y luego visionarios. Aquellos revolucionarios son ahora un bálsamo de paz y coherencia artística, un nuevo ladrillo pulido y encajado en nuestro edificio cultural. A toro pasado todo se hace más comprensible.

Volver, como en el tango, a recorrer mis primeros pasos en un arte que ha dejado de ser contemporáneo. Recorrer de nuevo las brumas de Monet y la carne gelatinosa de Renoir, la fría matemática de Cézanne, y la excentricidad infantil de Van Gogh, a quien el presente le ha amortiguado el protagonismo que tuvo hace pocos años. 

En esta vuelta de sienes marchitas al arte de principios del XX, el aire bohemio ha perdido todo su glamour, no llega a entenderse del todo esa pose tan sufrida, porque ahora nadie quiere morirse de frío o de hambre. Ser maldito ya no lleva a ningún sitio, la bohemia ya no es rentable. 

miércoles, 17 de abril de 2013

Tren Expreso



Decidí viajar en el nocturno para romper la rutina de tanta velocidad futurista y de improviso entré en un pasado olvidado, un viejo convoy con luces secas, tapicerías de skay y olor a desinfectante, un espacio cargado de nostalgia como un cuadro de Edward Hopper. Este achacoso tren seguía de memoria su trayecto de tantos años movido por la costumbre. 



En pleno siglo 21 el expreso no podía quitarse la herrumbre de sus arrugas ni la cercanía del olor a bocadillo de tortilla, pero las mesas del bar animaban a compartir confidencias insomnes con extraños, y en los estrechos pasillos los cuerpos forzosamente acababan encontrándose. 

La distancia del trayecto tomaba solidez durante toda una noche densa, de sueño a flor de piel, de crujidos y traqueteos, de ronquidos suaves y olores íntimos, un pequeño hogar de solidaridades fugaces, la sensación del viaje y el exotismo recobrados en casa.

sábado, 23 de febrero de 2013

Virxilio Vieitez



Hay gente que teje su trabajo poquito a poco, imbuidos en lo cotidiano sin tener conciencia de hacer una gran obra. Intuyen que son buenos pero el presente pesa más que la visión de conjunto, el trabajo les llama sin tiempo para pensar en podios y laureles. Años después el trabajo abruma por sí mismo, y ya da igual el reconocimiento, porque esa obra ha crecido frondosa y ya no necesita abono ni certificaciones. Pienso en muchas madres, en algunos artesanos y en Virxilio Vieitez.

Las fotos de este fotógrafo gallego se sentían incómodas en las lujosas salas de Telefónica Madrid, fuera de la intimidad del hogar, lejos del apego de sus familias. A pesar de cierta sensación impúdica, muchos visitantes nos contagiamos del candor de sus imágenes y del recuerdo compartido de ese enorme álbum familiar. Me sobrecogieron aquellas personas retratadas, humildes o ambiciosas, llenas de sueños y vida por vivir o de frustraciones y de vida sufrida.

Era fácil caer en lo cómico de sus peinados o de sus forzadas posturas, pero las burlas que oí parecían más bien escudos para protegerse de un pasado que estaba demasiado próximo. Otros se acercaban con el bisturí afilado del análisis sin percatarse de que la fuerza emocional de esas fotos era tan grande que esa autoridad intelectual resultaba frívola y anecdótica. Me dio pena irme y dejarles allí desangelados, congelados en ese pasado que casi habíamos olvidado, rodeados de tanto progreso.

miércoles, 20 de febrero de 2013

Maestros del Caos



En época de crisis es habitual mirar atrás y revisar lo que fue rechazado, buscar nuevas respuestas en aquello que creímos que no servía. Nuestra cultura ilustrada y descreída encumbró la lógica simple de la razón y condenó al exilio a todo lo intangible que explica y maneja otra realidad sutil.

Caixafórum Madrid conecta la sospechosa tradición chamánica con la más aceptable del arte para guiarnos en lo ruidoso y monstruoso, en lo desconocido y temido, en el peso simbólico que nos acompaña sin saber. Un juego de espejos extraño que ha de ser recorrido con la mente en blanco y la piel florecida. El ruido, el temor, el monstruo están dentro de nosotros, y negarlo sólo retrasa lo inevitable.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Banderas



Al costat de la AP-7, molt a prop de la Roca del Vallès hi ha un grapat de barraques 
Junto a la AP-7, muy cerca de La Roca del Vallés, hay un puñado de chabolas   
que passarien desapercebudes sota el mar gris de xapes metál-liques        
que pasarían desapercibidas bajo su mar plano y gris de chapas metálicas  
si no fós per dos banderes que surgeixen de dos mástils precaris,     
si no fuera por dos banderas que surgen de mástiles precarios,   
una espanyola i l’altra catalana, animades pel mateix vent.       
una española y otra catalana, animadas por el mismo viento  
      
En aquesta imatge gairebé berlanguiana hi ha  
En esta imagen casi berlanguiana hay     
un problema polític d'identitats i greuges,   
un problema político de identidades y agravios,   
però sobretot hi ha barraques, un problema de pobresa tapat  
pero sobre todo hay chabolas, un problema de pobreza evadido 
i embolicat en conflictes de poder. Sobre tot persones .     
y entretenido por conflictos de poder. Sobre todo personas.    
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domingo, 6 de enero de 2013

Caramelos y pistolas



Este año no disimulé mi candidez y corrí a vivir de cerca a la Cabalgata de Reyes. La observación participante a veces muestra lo que de lejos no se ve, los adultos inoculando la tradición a golpe de caramelo, el poder fomentando esta tradición, y sanitarios y policías cuidando de la seguridad, pero ¿y sus armas? Hoy esas pistolas deberían de ser de chocolate. ¿El pragmatismo debe ser incoherente? 

En Colombia me sobrecogía ver a niños jugando alrededor de hombres armados, las dos energías se enlazaban confusas en las calles de tierra, las risas infantiles y la vigilancia áspera del policía. Dos actitudes diferentes, una volando, otra desconfiando, quizás las dos necesarias, aletear dentro de una jaula.

Esta noche la imaginación desfilaba frente a las pistolas enfundadas y preparadas, una noche de magia protegida por balas afiladas, la ilusión bien escoltada. La violencia subyace en el candado que protege  sueños y utopías, la esquizofrenia de esta sociedad surgiendo desde las bases de sus anhelos. Quizás mi niño interior debió seguir siendo furtivo para no ver la jaula.

sábado, 22 de diciembre de 2012

La isla del tesoro: Arte británico



Albión es buena en los negocios, pero no en la pintura, demasiado pragmática y encorsetada, no es extraño que los grandes fogonazos de esplendor en esta exposición de la Fundación March no sean británicos. De estas obras estáticas, sedosas pero algo insulsas se escabulle la pintura sublime de Francis Bacon, Blake o el último Turner, y las tibias excepciones de Lawrence, Sargent y sobre todo Whistler y Freud, lejos de esa pose, rozando el escalofrío.

Si renunciamos a la estética y la mística, la pintura británica es un fascinante reflejo de su sociedad, los amplios escotes de piel lechosa, los encajes almidonados, el terciopelo y la seda rozando el brillo de vasijas orientales, sueños californianos detenidos en piscinas solitarias.

Al final acabé jugando con la vegetación que saltaba de cuadro en cuadro por toda la exposición, del bosque ventoso de Constable a la granada prerrafaelita, del solemne roble de la Exposición Universal a la vaporosa arboleda tras Lytton Strachey.

viernes, 21 de diciembre de 2012

Retratos del Pompidou


Hay exposiciones que no se dejan mirar, sino que eres tú el observado. Estos días las salas de la Fundación Mapfre se han transformado en un patio de vecinos, de sus paredes se abren ventanas donde los inquilinos escudriñan al recién llegado, y el visitante tiene la incómoda sensación de romper una intimidad extraña y de relacionarse en desventaja, porque apenas descubrirá la identidad de estos vecinos.

¿A quién vemos en el retrato, al modelo o al autor? En el arte del siglo pasado el retratado parece tan sólo una excusa para que el artista se expanda, la cara del modelo es apenas visible, cubierta por las hierbas trepadoras del pintor. La mirada del artista se ha apropiado de la carne del modelo y le impone su carácter, irisado en E. O. Friesz, turbio y vaporoso en Lempicka, inquietantemente infantil en Balthus o arisco en Van Velde. El retrato contemporáneo ha sepultado al retratado bajo la subjetividad del pintor, el modelo sólo es un portador de su estilo estigmatizador que como una enfermedad contagiosa deforma al paciente hasta volverlo irreconocible.

El retratado ha caído en la trampa y paga con su identidad, porque lo importante no es el sujeto, sino el arte.

jueves, 20 de diciembre de 2012

La Pedriza



El conjunto evoca un desastre natural o una ruina arqueológica, con esa sensación de caos entre tanto escombro gigante, incluso parece víctima de un maleficio, de un encantamiento que descolocó toda la montaña desparramándola de un manotazo como piezas de un juego infantil.

Al entrar en todo ese desorden geológico el espacio se vuelve más lúdico y te anima a perderte por entre las rocas, a tocar y trepar esa piedra arisca, a celebrar los árboles que se atrevieron a crecer por entre tanta piedra colosal. Y me habría perdido sin mi anfitrión, espartano y cercano a su manera, impecable en su apasionado conocimiento del terreno.

El día brumoso y fantasmagórico era el envoltorio adecuado para su dramatismo y desasosiego, esa niebla no nos dio buenas panorámicas, pero gracias a ella las rocas ganaron en misterio, los rebecos no sintieron el impulso de huir y al subir al Yelmo el sol de invierno fue un regalo añadido. 

martes, 18 de diciembre de 2012

Louise Bourgeois - Chiharu Shiota



Madrid y Barcelona han estado conectadas en la sombra por los hilos tejedores de dos artistas, ambas mujeres y ninguna ibérica. Las dos de obra inquietante, ambas entre hilos, una más espacial y nostálgica, la otra más pictórica e incisiva, una viva, la otra muerta.

Chiharu, japonesa germanizada, cumple monótonamente un destino de mujer que teje permanentemente, acuna objetos en la penunbra de su regazo con calcetas maternales, protectoras y asfixiantes, hasta atraparlos en oscuridades hilvanadas de pasados y temores frustrados, hasta mutarlos en sueño.

Louise, francesa americanizada, no paró de sangrar sobre el  papel, lo hizo sin disimulo, espontánea, algo arrepentida, aceptando el dolor de la vida, dándole forma para conjurarlo, expresándolo con ese gusto burgués de tapicería carmesí. Sus esculturas tampoco se libran del estupor de ser mujer y de sentir la vida dentro, extraña y oscura, tal y como también la sintió su madre, la gran araña.

En los hilos de estas dos mujeres multipátridas imaginé una conexión tenue entre estas dos ciudades, negando el viciado ambiente de desconfianza actual. 

miércoles, 24 de octubre de 2012

Castaños de Sadernes (Olot)



En otoño busco hayas por el espectáculo cambiante y gratuito antes de la desnudez del invierno. Fui a la Garrotxa para verlas y de paso llegar a la cima del Bassegoda. El camino me llevó a un castañar, y ahí se detuvo mi excursión.

Las hayas se vanaglorian de un carácter altivo y disciplinado, de un rigor matemático, su bosque es un ejército de supervivientes que se apodera del terreno y de la luz, creando una atmósfera de penumbra acuosa y una tupida alfombra rojiza en el suelo. Allí dentro ellas marcan las reglas y el paseante es un invitado que debe guardar la etiqueta, su robustez rechaza la cercanía.

Sin embargo los castaños tienen un porte más familiar y doméstico, su bosque es menos tortuoso y cerrado, sus hojas y ramas tienen cierta languidez tropical y dejan pasar la luz con generosidad. Por el suelo, como si fuera un bautizo, el castaño desparrama sus frutos envueltos en erizos que se abren como flores para dejar salir las orondas castañas. Esos erizos fueron un objeto de diseño fascinante con el que imaginar.

Ni las hayas ni las cumbres tenían ya importancia, estaba ensimismado con ese bosque. Al permanecer allí en silencio aparecieron nuevas calidades: los golpeteos de los animales sobre los árboles, el murmullo de las hojas rozándose, la llegada de una racha de viento, el súbito crujido e impacto de una castaña cayendo al suelo, el cambio sutil de las luces y sombras.

Una experiencia mucho más profunda que el constante caminar. A veces parar no es tan malo, los objetivos como el Bassegoda siempre estarán ahí, el tiempo no.

sábado, 13 de octubre de 2012

Hoces del Duratón


Entre páramos desnudos aparece sin avisar este humedal escondido en una grieta verde. Lo visitamos desde arriba, en la frontera donde el contraste es más evidente. Allí los buitres planean o descansan sobre los acantilados y bandadas de pequeños pájaros sobrevuelan las copas de los árboles mientras que las rapaces permanecen al acecho.  

Para obtener otra perspectiva bajamos a la grieta frondosa e intentar entender este espacio desde dentro. La variedad vegetal no era muy grande, álamos principalmente, bojes y sabinas pero no dejaba de sorprender tanto verde y agua en una tierra tan seca.

La excursión acabó en Sepúlveda, desparramada sobre una loma y ocupada por iglesias menos concurridas que los mesones y asadores del lugar, abarrotados de familias.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Nuria - Carançà - Thues



Desde Núria hay un camino hacia Francia que según dicen fue usado por los maquis en la dictadura franquista, ese recuerdo nos siguió durante todo esta travesía, ser conscientes que hacíamos por placer lo que otros hicieron por necesidad.

La sobriedad del valle de Núria continúa hasta el Coll de Noucreus, punto en el que las montañas se vuelven más abruptas, interesantes y contradictoriamente acogedoras. La bajada entre picos va de lago en lago y entre pinos negros hasta el pequeño Refugio de Carançà.

Desde el Refugio el sendero se adentra por la garganta del Carançà y empieza una variedad vegetal sorprendente que llena los ojos de nubes de hojas con texturas y matices diferentes, luces cambiantes, tonos y brillos complejos mezclados de pinos negros, arces, abetos, robles, fresnos, de acebos enormes, e incluso de algún tejo. Y los olores húmedos de esta brecha frondosa.

Este tramo de la travesía es el más conocido por la sucesión de pasarelas y pequeños puentes colgantes, perfectos para excursiones familiares. La última parte es un vertiginoso sendero excavado en la roca hasta llegar a Thues.

lunes, 6 de agosto de 2012

Pic de l'Áliga, Nuria


El valle de Núria alberga energías incomprensibles, y no sólo es una percepción subjetiva. Aquí habita una Virgen con carácter, una mujer severa y testaruda que se negó a abandonar estas montañas, incluso su hijo parece renunciar a su condición divina y se plega al poder de esta mujer adusta. Más arriba está el Pico del Mal, el Puigmal, robándole protagonismo a esta imagen.

Durante mucho tiempo Núria fue un lugar de difícil peregrinaje, ahora se ha convertido en un parque temático de fácil acceso. La Virgen de Nuria intenta en vano impresionar a los turistas con una iglesia-fortaleza que resulta ser un hotel de lujo, el ocio blando es más rentable. El lugar está plagado de familias sin ningún fervor mariano, pero la energía densa de estas montañas sigue debajo de las atracciones.

Hoy decidí recuperar el sentido peregrino de este santuario para purgar antiguos agravios involuntarios, y el camino resultó un aconsejable sendero con abedules, fresnos, pinos y heladas pozas verdes. Una vez en Núria, la ascensión al Pico de l'Áliga es fácil y muy agradecido, permite mirar de frente al Puigmal y a todos los picos que rodean el santuario.

miércoles, 18 de julio de 2012

Pedraforca


Hoy necesitaba un capricho y elegir subir a este enorme totem tribal, una montaña magnética y cercana que hechiza, como esas barrocas copas de helado que se llevan tras de sí todas las miradas. 

Esta señora rodeada de un armiño de pinos negros es una auténtica diva, sobria y digna, tan potente que apenas necesita hacer nada, tan sólo estar arropada por su frondosa manta vegetal con recovecos y humedales. La vegetación es principalmente boj y pino que se vuelven puros supervivientes a altas cotas, de troncos musculosos y retorcidos, con hojas escasas y defensivas. Su piedra blanca deslumbra y texturiza sus grietas, su roca caliza es agradecida y fácil de agarrar. No es difícil coronarla, no hace falta ayuda técnica, pero sí preparación, tiempo y paciencia. Un placer coronar su cumbre bífida que una vez alcanzada o parece tan afilada.

En los alrededores se encuentran muchas ermitas, mi favorita es Santa María de Queralt. Su virgen es pequeña y accesible, hermosa y rodeada de animales (un perro y un petirrojo). Su hijo heredó su buen rollo y salió intelectual sin ser aún pedante. Y su iglesia es como una hermosa masía luminosa que mira hacia Montserrat. 

viernes, 6 de abril de 2012

Granada 2012

Las paredes de Granada hablan, a veces incluso con palabras.




domingo, 25 de marzo de 2012

Pico Bassegoda

Tan sólo tiene 1300 metros de altura pero no es fácil de coronar, con sus 1000 metros de desnivel y 23 km de sendero. Aún así hay suficientes atractivos para convertirla en una excursión obligada que va más allá de un entrenamiento.

La variedad botánica es maravillosa, durante todo el recorrido se atraviesan diferentes bosques de boj, encinas, castaños, robles y hayas, incluso algunos arces y tejos. Una vez en el pico las vistas son fantásticas frente al Canigó nevado y la Costa Brava a lo lejos. Para volver se recorre un valle con cascadas y pequeñas pozas.

¿Qué más se puede pedir? Pues como siempre la buena compañía y los nuevos encuentros, que ayudan a disfrutar aún más de esta fantástica excursión.