sábado, 8 de septiembre de 2012

Cuba: preparativos


Quería ver Cuba antes de que muriera Fidel, pero sus tópicos siempre me frenaban: playas, salsa, sexo y revolución. Una amiga sacudió ese polvo anticuado sobre la postal turística y me propuso cumplir ahora el viaje pendiente, vivir este fósil social en extinción, visitar por fin la isla de los atardeceres maravillosos.

Una vez en Cuba se intuye que esos tópicos no son sólidos. La complejidad cubana está hecha de realidad y ficción, es un pequeño paraíso de promesas y frustraciones asimiladas, una experiencia surrealista donde todo puede ocurrir, donde casi todo es viejo, pero cada segundo es nuevo.

La densidad histórica de Cuba atraviesa la mirada de quien quiera verla, su rastro apabulla, fascina y duele desde el presente, la tensión de ese pasado se refleja en sus discretos monumentos. Sus iglesias son solitarias y manejables, sus edificios y palacios son más hedonistas que intimidantes, su naturaleza y paisajes carecen de la tensión de lo sobrecogedor, pero en todos ellos laten los conflictos e influencias de ese encuentro entre África, América y Europa. La historia cubana es un espacio que los españoles suelen evitar, quizás por ser la encarnación de un pasado fracasado. Cuba es un pasado español lucrativo y doloroso.

En una cosa el tópico acierta: lo mejor de Cuba es su gente, bromista, habladora, luchadora y familiar, criada entre esa realidad y la ficción, capaz de vivir sus limitaciones con una sonrisa y de reinventar su propia historia ante tus ojos. Sólo un aviso final, este viaje puede llegar a calarte más de lo que esperabas.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Ingeniería social


Empecé el día pedaleando hacia la playa cuando me crucé con una persecución policial, un coche y dos motos intentaban dar caza a un africano menudo cargado con un fardo de falsificaciones. No pudieron con su afán de supervivencia, los esquivó incluso cuando ya estaba rodeado por cuatro agentes. No entendí la misión de la policía.

Luego pude ver cardúmenes de peces brillando en una sorprendente coreografía caótica dentro del mar revuelto y metálico. Todos juntos, todos solos.

Al mediodía había Diada Castellera en el barrio de Sants y vibré con esas construcciones humanas en las que el más fuerte está abajo dando apoyo al más frágil que está más alto. Un sencillo ejercicio de voluntad y esfuerzo común que emocionaba.

Sentí que estos tres hechos sociales estaban extrañamente unidos.

domingo, 19 de agosto de 2012

European Poker Tour


La mañana en Barcelona era sofocante, de una claridad intensa, lechosa y húmeda. Al bajar al sótano del Casino entré en un espacio irreal muy alejado del exterior, ambiente claustrofóbico, luces frías indirectas, aire seco de cámara frigorífica, plástico rodeándolo todo. Era la misma sensación falsificada que puede vivirse en Las Vegas, un espacio absolutamente desligado de su entorno, una burbuja aislada de la tierra donde se asienta. El casino actual es otro no-lugar de Augé.

Procuré ir elegante esperándome un casino tipo Mónaco, pero era más bien tipo polígono marginal, chandals, camisetas, gafas oscuras, las formas deformadas. El juego perdía su ceremonia y su función de relación social, sólo quedaba un objetivo aburrido y totalitario: ganar. El aire era más bien burocrático, no había emoción ni reto divertido, ni siquiera el burbujeo del riesgo, apenas había miradas entre los jugadores y mucho menos conversaciones, en la sala sólo se oía el murmullo permanente de las fichas de juego, un sonido similar al de cientos de sonajeros agitados para calmar cierta impaciencia.

No había pasiones, ni siquiera contacto entre las personas, todo el mundo permanecía en un estado de latencia y de toma puntual de decisiones casi rutinaria, puro análisis y cálculo. Muchos llevaban auriculares para aislarse aún más. Me dio la impresión que el póker fagocitaba a la persona, los jugadores eran meros peones, una excusa del juego para que éste siguiera viviendo, y en esta lógica dictatorial las relaciones personales son inexistentes, el ser humano parecía anulado. Lo único emocionante eran las cifras de dinero que se manejaban, pero pronto perdía interés. Me sorprendió la conexión entre el póker y la Bolsa.

Afortunadamente una buena cerveza y unas tapas humildes compartidas en la orgánica Barceloneta nos devolvieron la risueña y sudorosa humanidad.

viernes, 10 de agosto de 2012

Las Bullosas: Pic Peric y Pic Cometa



Las Bullosas parecen un lugar artificial: lagos cristalinos, ranas, riachuelos, libélulas, bosques de pinos, ciervos, buitres, picos vistosos y acogedores albergues con menús sabrosos.

Frente al lago de las Bullosas se alza la cresta del Pic Peric, que conforme me acerco se vuelve una joroba afilada de trepada cuidadosa y accesible, ganando progresivamente vistas panorámicas sobre la zona. Las rocas hacen ruido de vajilla rota y a veces se astillan como leña húmeda. La cima parece concentrar la energía de la zona y cuesta abandonarla.

Sigo recorriendo la cresta en dirección al Pic Cometa por dientes afilados, rocas cubiertas de líquenes fosforescentes que crean una atmósfera marina, jorobas herbosas que suavizan la vista, lagos repeinados por el viento. El Cometa es tan fotogénico como el Peric y sus vistas son aún más dramáticas y completas, abarcando desde el Canigó hasta la Pica de Estats.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Nuria - Carançà - Thues



Desde Núria hay un camino hacia Francia que según dicen fue usado por los maquis en la dictadura franquista, ese recuerdo nos siguió durante todo esta travesía, ser conscientes que hacíamos por placer lo que otros hicieron por necesidad.

La sobriedad del valle de Núria continúa hasta el Coll de Noucreus, punto en el que las montañas se vuelven más abruptas, interesantes y contradictoriamente acogedoras. La bajada entre picos va de lago en lago y entre pinos negros hasta el pequeño Refugio de Carançà.

Desde el Refugio el sendero se adentra por la garganta del Carançà y empieza una variedad vegetal sorprendente que llena los ojos de nubes de hojas con texturas y matices diferentes, luces cambiantes, tonos y brillos complejos mezclados de pinos negros, arces, abetos, robles, fresnos, de acebos enormes, e incluso de algún tejo. Y los olores húmedos de esta brecha frondosa.

Este tramo de la travesía es el más conocido por la sucesión de pasarelas y pequeños puentes colgantes, perfectos para excursiones familiares. La última parte es un vertiginoso sendero excavado en la roca hasta llegar a Thues.

lunes, 6 de agosto de 2012

Pic de l'Áliga, Nuria


El valle de Núria alberga energías incomprensibles, y no sólo es una percepción subjetiva. Aquí habita una Virgen con carácter, una mujer severa y testaruda que se negó a abandonar estas montañas, incluso su hijo parece renunciar a su condición divina y se plega al poder de esta mujer adusta. Más arriba está el Pico del Mal, el Puigmal, robándole protagonismo a esta imagen.

Durante mucho tiempo Núria fue un lugar de difícil peregrinaje, ahora se ha convertido en un parque temático de fácil acceso. La Virgen de Nuria intenta en vano impresionar a los turistas con una iglesia-fortaleza que resulta ser un hotel de lujo, el ocio blando es más rentable. El lugar está plagado de familias sin ningún fervor mariano, pero la energía densa de estas montañas sigue debajo de las atracciones.

Hoy decidí recuperar el sentido peregrino de este santuario para purgar antiguos agravios involuntarios, y el camino resultó un aconsejable sendero con abedules, fresnos, pinos y heladas pozas verdes. Una vez en Núria, la ascensión al Pico de l'Áliga es fácil y muy agradecido, permite mirar de frente al Puigmal y a todos los picos que rodean el santuario.

domingo, 22 de julio de 2012

Economía: Picasso



Me gusta equilibrar experiencias, así que tras la frivolidad de la playa entré en esta exposición sin saber bien dónde me metía. El burocrático pasillo marrón terminó siendo un trayecto excéntrico cada vez más denso, lleno de tramoyistas del arte y de joyitas tan raras como el cuento de la joven Oro Molido, los dibujos de Max Aub, una falsificación de Elmyr d'Ory o las pesetas de de las FAZ. 

Más que un texto, esta exposición es un compendio de citas a pie de página, una fuente de referencias perdidas, una enorme pelota de cabos sueltos esperando ser desliados, una mirada sorprendida y esquizofrénica sobre el arte y la cultura del siglo XX, un cuchillo que corta sesgado el músculo del arte, ¿o tal vez el de la mano que mueve el arte? 

miércoles, 18 de julio de 2012

Pedraforca


Hoy necesitaba un capricho y elegir subir a este enorme totem tribal, una montaña magnética y cercana que hechiza, como esas barrocas copas de helado que se llevan tras de sí todas las miradas. 

Esta señora rodeada de un armiño de pinos negros es una auténtica diva, sobria y digna, tan potente que apenas necesita hacer nada, tan sólo estar arropada por su frondosa manta vegetal con recovecos y humedales. La vegetación es principalmente boj y pino que se vuelven puros supervivientes a altas cotas, de troncos musculosos y retorcidos, con hojas escasas y defensivas. Su piedra blanca deslumbra y texturiza sus grietas, su roca caliza es agradecida y fácil de agarrar. No es difícil coronarla, no hace falta ayuda técnica, pero sí preparación, tiempo y paciencia. Un placer coronar su cumbre bífida que una vez alcanzada o parece tan afilada.

En los alrededores se encuentran muchas ermitas, mi favorita es Santa María de Queralt. Su virgen es pequeña y accesible, hermosa y rodeada de animales (un perro y un petirrojo). Su hijo heredó su buen rollo y salió intelectual sin ser aún pedante. Y su iglesia es como una hermosa masía luminosa que mira hacia Montserrat. 

lunes, 9 de julio de 2012

Laila Tafur en Dies de Dansa



El sábado noche Dies de Dansa estaba dedicado al flamenco. Laila Tafur fue quien más me dió que pensar, ya la había visto hacía poco, y destacaba entre todos los bailaores por lo diferente de sus moviemientos, ella seguía siendo bailarina, a contracorriente. Sus gestos contemporáneos encajan como por magia en el compás, el encuentro de su cuerpo y de la música parece pura coincidencia, un Esperando a Godot que funciona. Verla bailar provoca sensación de estupor, de cuerda floja, de improvisación, de provisionalidad, recordaba en gestos a Israel Galván, pero mucho más desapegada. Era casi una broma que acababa en reflexión.

Sus formas son dulces y abiertas, contrapuestas a la inicial tosquedad y rigidez del flamenco, sus movimientos son suaves y fluidos, en disonancia con el ritmo seco, sincopado y rotundo del flamenco. La corporalidad dolorosa del flamenco no encontraba hueco en la ensoñación de sus movimientos, que recuerdan al mimo. El baile de Laila es una nube vaporizada mientras que el flamenco es un mar condensado, las energías de Laila son centrífugas, mientras que las del flamenco son centrípetas. Si el flamenco es la boca chica del embudo, Laila es la parte abierta. Cómo casar todo esto? Pues con magia o alguna especie de alquimia que permite unir contrarios, de algún modo las raíces de su baile y de la música flamenca se entrelazan. 

domingo, 8 de julio de 2012

Dies de Dansa 2012




Este festival anual es un motivo de excitación y curiosidad, su calidad cada año es cada vez más impresionante, una sobredosis de placer gratuito. Me sobrecogió el ritmo espasmódico de la Compañía Lachky, la maquinalidad y sensualidad manierista de Itamar Serussi, el humor y desamor de Bazin/Antelo, la compenetración expresiva de Yadi/Cantillon, la ironía acrobática de IETO, la sensualidad tenebrosa de Kaiori Ito, la energía imaginativa y cercana de Sol Picó y como siempre el surrealismo doloroso de Israel Galván. Demasiada generosidad a la que no se sabe cómo corresponder, gracias por compartir esa belleza y por creer en las utopías.

domingo, 1 de julio de 2012

Estocolmo



Su equilibrio y su sentido lineal de la perspectiva son sorprendentes, y también su sensación de calma y orden suave, todo está en su sitio. La ciudad es acogedora y a la vez distante, de casas de color pastel, iglesias puntiagudas e instituciones respetadas. Su urbanismo es limpio y frío, sin árboles en sus calles, con tráfico fluído y pacífico, sin indigentes, con inmensos y frondosos parques, sin alféizares exteriores en sus ventanas, con bares y terrazas llenas de bellezas inmaculadas. Todo esto fomenta el mito nórdico, pero parece funcionar tan bien y solitario que se añora algo, quizás el calor de la imperfección humana. No tengo claro si Estocolmo es una ciudad bonita o simplemente demasiado correcta.

Hurgué en los museos buscando cercanía y resultaron una prolongación de la ciudad. El Moderna Museet es más burocrático y homogéneo de lo que se podría esperar, un frigorífico que mantiene la sensación de vida, sin darse cuenta de que la está congelando. Por contra, el National Museum aplica una fórmula más dinámica a sus fondos con exposiciones monográficas donde se confrontan obras diferentes con un nexo común, estas obras, a pesar de no tener libertad formal, laten con una textura tan rica que sobrepasan el margen de lo visible y saltan a lo intangible, justo lo contrario de lo que sentí con las obras contemporáneas del Moderna Museet. Quizás la libertad creativa esté sobrevalorada.

En medio de tanta fría mesura sentí calambrazos intensos de calidez gracias a dos viejos amigos que siempre me esperan, agazapados: un Greco espigado y vibrante como una tomatera en verano, humildemente apoyado sobre una esquina, y toda una sala con obras de Rembrandt, la pincelada untuosa y las miradas enigmáticas de sus cuadros emanando una intensidad cotidiana que transforma su entorno. Pura humanidad transmutada. De los pintores locales tan sólo Anders Zorn me llenó los ojos. De los calambrazos, lo peor es que uno debe acostumbrarse a no recibirlos y dar por aceptable la anestesia apagada habitual.

sábado, 30 de junio de 2012

Sol de medianoche


El sol de medianoche me parece tan fuera de norma que imaginaba mayor expectación, pero Suecia parece vivir con rutina el dia permanente mientras el sol merodea solitario por los montes y calles vacías. Para mí fue un viejo truco de magia que no deja de sorprender, la luz interminable del sol gira en el cielo volviéndose incendiaria en su momento más bajo.

El sol no cae en el horizonte, sino que derrapa contra él rompiendo la linealidad y referencias habituales: el sol traza una curva en el cielo y acaba poniéndose en el norte! Pura desubicación y ruptura de normas, cuestionando la solidez del ciclo de los días y de la orientación básica. Es tan irreverente que podría ser una performance Fluxus. Es incluso monstruoso, sólo a un loco se le ocurriría imaginar un día permanente.

Por debajo del Círculo Polar los atardeceres son más elásticos y texturados, prolongan esa sorprendente luz larga y rojiza que es tan fugaz en latitudes más bajas. Ese momento de transición se estira, y la oscuridad no llega a abrazar del todo el cielo, el amanecer es una prolongación siamesa de un atardecer que no acabó.

Y uno vuelve a la cama extraviado, con la irreal sensación de que el mundo no es plano. Y compadeciéndose de la naturaleza que vive fuera, de los pájaros y animales, de los árboles bajo esa luz perpetua. Y entonces añoro y entiendo esa oscuridad que da sentido a la luz.

viernes, 29 de junio de 2012

Uppsala


Hay nombres tan evocadores que nos atrapan. Uppsala está en mi mitología a la altura de Tombuktú, Samarkanda, Ereván o Antananarivo, imagino una ciudad remota habitada por sabios vikingos, siempre fría, ruda y acogedora, con hogueras permanentes. Resultó ser refinada, algo desdeñosa, de atardeceres incandescentes y noches azules.

El poder de esta ciudad es ahora simbólico, su catedral es un icono nacional, cerca están los restos del supuesto inicio de la sociedad sueca y su universidad tiene nombres ilustres en su historia. El más conocido fue Linneo a quien debemos la nomenclatura latina de las plantas, un maravilloso oxímoron que da luz a lo inexplicable, la taxonomía de una naturaleza que no se deja agarrar.

El jardín botánico de la Universidad es un espacio para el placer que sin querer nos adentra en los nombres y clasificaciones de árboles y plantas. Sin embargo el jardín botánico de Linneo me pareció menos interesante que su casa, llena de objetos curiosos y escritos suyos. La catedral románica recuerda un enorme navío gótico de una sobrecogedora estabilidad que evoca a Escher, un impresionante cofre ideológico. El Museo Gustaviano es un almacén de curiosidades con un exhibicionista teatro de disecciones. Y aún qedaron pendientes lugares tan sugerentes como Carolina Rediviva.

jueves, 28 de junio de 2012

Gävle



Pequeña ciudad, industrial y correcta, en el límite del sopor. Lo más interesante fueron sus jardines boscosos y húmedos y sus museos. El Lansmuseet explica la historia de la región, de sus fábricas y su estilo de vida, una loa a la clase media alta, ensalzando valores como el amor al comercio y la mesura. Los obreros tan sólo salen al fondo de las fotos, casi como un decorado. El Konstcentrum es pequeño pero lleno de encanto racionalista, de ventanales enormes y exposiciones interesantes. Fuera en las calles la vida seguía fluyendo sosa y laboriosa. 

miércoles, 27 de junio de 2012

Abisko


Abisko está arrinconada entre la frontera con Noruega, un lago metáilco y colinas nevadas. Le llaman la Puerta de Laponia, pero realmente es la salida para el mineral sueco, convoyes de trenes de traqueteo monótono pasan con el hierro de Kiruna dirección a Narvik. Elegí subir el Njulla que da buena perspectiva al valle, el lago y las montañas de alrededor. El sendero atravesaba un bosque de abedules y sauces enanos en pleno verdor de luz perpetua, y bajo mis pies brotes de vegetación casi fosforescente llena de alegría por haber resistido una vez más el frío y la noche invernal ártica.


martes, 26 de junio de 2012

Kiruna


Este pueblo minero yace sobre un enorme agujero tallado por la mina de hierro más grande del mundo. Kiruna parece el pueblo ideal, ordenado, espacioso y con servicios sociales, pero en la luminosa noche la soledad se expande un silencio sólo roto por el murmullo de la mina, las calles son un desierto de casas de colores apenas habitadas. Estilo nórdico, coches de gama alta, vegetación frondosa, una iglesia cubierta de escamas y al fondo la mina vigilando la ciudad desde sus terrazas, sacando con un zumbido permanente la savia mineral que transportan trenes kilométricos.


Compro en un supermercado triste transitado por seres marginales, apenas productos frescos, y muchas raciones unipersonales. El Hostel está en un sótano sin ventanas, lleno de personajes rudos y silenciosos, o quizás lo eran porque yo lo era. Para quitarme esa desazón salí a pasear por calles solitarias. Nadie. De golpe, como una aparición un señor con un perro pasó al fondo de una calle. Ambiente de película de terror postnuclear en un día sin fin. El agujero de Kiruna no parece estar bajo tierra, sino dentro de sus habitantes.

lunes, 25 de junio de 2012

Kebnekaise


Barcelona-Estocolmo-Kiruna-Nikkaluotka en 24 horas. Salgo del autobús con el cuerpo vibrando por la fragilidad de lo desconocido, calzo mis botas hacia los picos que brillan al fondo y me lanzo a andar por un valle típicamente glaciar, largo y redondeado. Aquí aún es el inicio de la primavera y la vegetación, chaparra y retorcida, tiene el brillo y verdor de los brotes nuevos. Me cruzo con renos pastando, oigo el agua brotar por todos lados con prisa por descongelarse, disfruto de las rocas gneiss y del suelo mullido por plantas que aguantaron el hielo, la tierra negra, quemada de tanto frío. El paisaje es inquietante, suave y árido, o quizás lo son mis pensamientos en soledad.


Al final del valle está el lujoso Refugio Kebnekaise, con su salón de descanso con sofás, su buen restaurante, wifi, televisión, sauna e incluso una sala de secado para la ropa! Estrené la sauna con vistas a las montañas, agradable compartir el calor envolvente, la desnudez, el olor a madera, el crepitar de las rocas incandescentes, sentirme cercano a esta cultura y a la vez tan diferente, siempre extranjero. Tras la cena fui al salón, la gente es tan amable como distante, todos parapetados en sus libros o smartphones. Al menos las instalaciones son acogedoras. Mi noche de San Juan viendo el sol jugar al escondite entre montañas. El sol no rige los horarios, ya que siempre está disponible, sólo el cansancio empuja a dormir, porque al día siguiente me espera un reto, el pico más alto de Suecia.


La subida al Kebnekaise tiene algo de ritual en Suecia, allí van montañeros, parejas y familias con sus hijos. El trayecto no es difícil pero sí duro y largo, y tampoco ayudó que hubiera nieve en buena parte del recorrido. Desde su pico siempre blanco las vistas son sobrecogedoras sobre un territorio que no comparte el carácter sueco, accidentado, puntiagudo, árido. Este afilado laberinto blanco y negro se expande por la frontera con Noruega. La vuelta se hace mucho más confiada sabiendo que no se hará de noche, la única prisa es llegar a tiempo para la sauna.


Al día siguiente tuve que cambiar de planes. Aunque Thor, el dios del rayo, me ha protegido con buen tiempo, no pude recorrer el Kungsleden, aún había nieve, desprendimientos y aludes en su sendero. Una excusa para volver.


sábado, 23 de junio de 2012

Suecia 2012: intro


Los motores de un viaje suelen ser la curiosidad y la nostalgia de lo desconocido pero a veces también  es una huida necesaria, ir hacia la luz. Cruzar el Círculo Polar Ártico y vivir en un día permanente era  una vivencia mágica que tenía pendiente. Buscar el frio y la luz.

Nunca me atrajo Suecia, es cara, políticamente correcta, de bellezas fáciles y aburridamente feliz. Sin embargo allí se ve el sol de medianoche, está Uppsala y la montaña más alta de Laponia.

Al llegar no me entretuve en ciudades, desde el aeropuerto monté en un tren hacia el Norte y desde mi litera observé el país de Ikea. Todo fan de esta tienda debería venir a Suecia para entender mejor ese modelo de diseño que surge de un territorio, y que tiene sentido allí.

El paisaje es húmedo y boscoso con casas de colores agazapadas entre tanto verdor. Amabilidad, corrección y puntualidad incluso en la naturaleza. El atardecer nórdico prende fuego a las puntas de los bosques y alarga las sombras sobre los prados, los lagos brillan matemáticos y algo tristes con esa luz que no acaba de desaparecer. 

Viajo con un sueco-turco enorme, una abuela senderista danesa y una joven pareja sueca. Todos en su sitio, todos conocen el paisaje, sólo yo, descolocado, miro por la ventana como un vaso vacío que espera ser llenado, hasta que el sueño me puede.


viernes, 22 de junio de 2012

Carmen Ledesma en El Dorado


En la actualidad el ritual está de capa caída, la repetición huele a viejo y en su lugar los valores empresariales y bursátiles van infiltrándose por todos los ámbitos de la vida, nada se libra de la visión de mercado que se mueve en la novedad y en un presente sin memoria.

Esta vez no hubo en el escenario competitividad, excelencia o innovación, sino el flamenco más casero y acogedor. Carmen Ledesma bailó junto a la voz de Mari Peña y la guitarra de Antonio Moya, compartiendo con el público un puchero calentito, un flamenco "de cuchara" con sabor a hoguera y reunión familiar, invocando lo que a veces olvidamos y también necesitamos, el tiempo cíclico del rito. 

domingo, 3 de junio de 2012

El Niño de Elche en El Dorado

Buscamos revivir el sueño mítico, albergamos esperanzas de redención que a veces nunca llegan y sólo podemos dejarnos llevar por la corriente fría de los imprevistos, soltar las manos que se aferran y confiar en la oscuridad. Se requiere valentía para renunciar a la futilidad de lo evidente y enfrentarse a la certeza de lo desconocido e inexplicable, para dar el salto de fe. Las decisiones más irracionales a veces son las más sensatas, porque no se trata de huir de la irracionalidad, sino de enhebrarse a su brazo y aprender a fluir con ella, porque si no la vida es una masa blanda e insostenible de tan coherente.

"El loop del lumpen proletariado" de El Niño de Elche con textos de Pedro G. Romero fue una performance estrábica donde no hay que entender, sino fluir, diluyendo los recuerdos y preparándonos para el tránsito a lo desconocido. Un joven cantaor de viejos dolores, pausado y cercano, haciendo canastas con la política, la ética y la estética. Compota de guindilla parda sobre una rebanada gorda de pan, aceite de ricino perfumando copas de cristal tallado. La voz antigua del Niño de Elche me removió de arriba abajo en un momento de irrealidad (o de mayor realidad) en el que yo me sentía más que nunca la tensa frontera entre pasado y presente. Dejarme llevar por la corriente.

La sabiduría musical inexplicable de el Niño de Elche junto a la colaboración del inagotable Pedro G. Romero cuestionaron valientemente y dieron luz hablando de aprendizaje y responsabilidad común, sin vallas de autorías. Aplaudimos tanto que el cantaor nos regaló generosamente una canción cargada con postas de lirismo. No me creía una canción protesta desde Paco Ibáñez en el Olympia, aún es posible emocionar sin cambiar apenas nada, tan sólo "ser lo mucho o lo poco que seas" (J.L. Sampedro). Este Niño sabio me azuzó la jauría de las esperanzas, aunque la redención tarde en llegar.