Este festival anual es un motivo de excitación y curiosidad, su calidad cada año es cada vez más impresionante, una sobredosis de placer gratuito. Me sobrecogió el ritmo espasmódico de la Compañía Lachky, la maquinalidad y sensualidad manierista de Itamar Serussi, el humor y desamor de Bazin/Antelo, la compenetración expresiva de Yadi/Cantillon, la ironía acrobática de IETO, la sensualidad tenebrosa de Kaiori Ito, la energía imaginativa y cercana de Sol Picó y como siempre el surrealismo doloroso de Israel Galván. Demasiada generosidad a la que no se sabe cómo corresponder, gracias por compartir esa belleza y por creer en las utopías.
domingo, 8 de julio de 2012
domingo, 1 de julio de 2012
Estocolmo
Su equilibrio y su sentido lineal de la
perspectiva son sorprendentes, y también su sensación de calma y orden suave, todo está en su sitio. La
ciudad es acogedora y a la vez distante, de casas de color pastel, iglesias
puntiagudas e instituciones respetadas. Su urbanismo es limpio y frío, sin
árboles en sus calles, con tráfico fluído y pacífico, sin indigentes, con
inmensos y frondosos parques, sin alféizares exteriores en sus ventanas, con
bares y terrazas llenas de bellezas inmaculadas. Todo esto fomenta el mito nórdico, pero parece funcionar tan bien
y solitario que se añora algo, quizás el calor de la imperfección humana. No
tengo claro si Estocolmo es una ciudad bonita o simplemente demasiado correcta.
Hurgué en los museos buscando cercanía y
resultaron una prolongación de la ciudad. El Moderna Museet es más burocrático y
homogéneo de lo que se podría esperar, un frigorífico que mantiene la sensación de
vida, sin darse cuenta de que la está congelando. Por contra, el National Museum
aplica una fórmula más dinámica a sus fondos con exposiciones monográficas
donde se confrontan obras diferentes con un nexo común, estas obras, a pesar de
no tener libertad formal, laten con una textura tan rica que sobrepasan el margen
de lo visible y saltan a lo intangible, justo lo contrario de lo que sentí con
las obras contemporáneas del Moderna Museet. Quizás la libertad creativa esté
sobrevalorada.
En medio de tanta fría mesura sentí calambrazos intensos de calidez
gracias a dos viejos amigos que siempre me esperan, agazapados: un Greco
espigado y vibrante como una tomatera en verano, humildemente apoyado sobre una
esquina, y toda una sala con obras de Rembrandt, la pincelada untuosa y las
miradas enigmáticas de sus cuadros emanando una intensidad cotidiana que
transforma su entorno. Pura humanidad transmutada. De los pintores locales tan
sólo Anders Zorn me llenó los ojos. De los calambrazos, lo peor es que uno debe
acostumbrarse a no recibirlos y dar por aceptable la anestesia apagada
habitual.
sábado, 30 de junio de 2012
Sol de medianoche
El sol de medianoche me parece tan fuera de norma que imaginaba mayor expectación, pero Suecia parece vivir con rutina el dia permanente mientras el sol merodea solitario por los montes y calles vacías. Para mí fue un viejo truco de magia que no deja de sorprender, la luz interminable del sol gira en el cielo volviéndose incendiaria en su momento más bajo.
El sol no cae en el horizonte, sino que derrapa contra él rompiendo la linealidad y referencias habituales: el sol traza una curva en el cielo y acaba poniéndose en el norte! Pura desubicación y ruptura de normas, cuestionando la solidez del ciclo de los días y de la orientación básica. Es tan irreverente que podría ser una performance Fluxus. Es incluso monstruoso, sólo a un loco se le ocurriría imaginar un día permanente.
Por debajo del Círculo Polar los atardeceres son más elásticos y texturados, prolongan esa sorprendente luz larga y rojiza que es tan fugaz en latitudes más bajas. Ese momento de transición se estira, y la oscuridad no llega a abrazar del todo el cielo, el amanecer es una prolongación siamesa de un atardecer que no acabó.
Y uno vuelve a la cama extraviado, con la irreal sensación de que el mundo no es plano. Y compadeciéndose de la naturaleza que vive fuera, de los pájaros y animales, de los árboles bajo esa luz perpetua. Y entonces añoro y entiendo esa oscuridad que da sentido a la luz.
viernes, 29 de junio de 2012
Uppsala
Hay nombres tan evocadores que nos atrapan. Uppsala está en mi mitología a la altura de Tombuktú, Samarkanda, Ereván o Antananarivo, imagino una ciudad remota habitada por sabios vikingos, siempre fría, ruda y acogedora, con hogueras permanentes. Resultó ser refinada, algo desdeñosa, de atardeceres incandescentes y noches azules.
El poder de esta ciudad es ahora simbólico, su catedral es un icono nacional, cerca están los restos del supuesto inicio de la sociedad sueca y su universidad tiene nombres ilustres en su historia. El más conocido fue Linneo a quien debemos la nomenclatura latina de las plantas, un maravilloso oxímoron que da luz a lo inexplicable, la taxonomía de una naturaleza que no se deja agarrar.
El jardín botánico de la Universidad es un espacio para el placer que sin querer nos adentra en los nombres y clasificaciones de árboles y plantas. Sin embargo el jardín botánico de Linneo me pareció menos interesante que su casa, llena de objetos curiosos y escritos suyos. La catedral románica recuerda un enorme navío gótico de una sobrecogedora estabilidad que evoca a Escher, un impresionante cofre ideológico. El Museo Gustaviano es un almacén de curiosidades con un exhibicionista teatro de disecciones. Y aún qedaron pendientes lugares tan sugerentes como Carolina Rediviva.
jueves, 28 de junio de 2012
Gävle
miércoles, 27 de junio de 2012
Abisko
martes, 26 de junio de 2012
Kiruna
Compro en un supermercado triste transitado por seres marginales, apenas productos frescos, y muchas raciones unipersonales. El Hostel está en un sótano sin ventanas, lleno de personajes rudos y silenciosos, o quizás lo eran porque yo lo era. Para quitarme esa desazón salí a pasear por calles solitarias. Nadie. De golpe, como una aparición un señor con un perro pasó al fondo de una calle. Ambiente de película de terror postnuclear en un día sin fin. El agujero de Kiruna no parece estar bajo tierra, sino dentro de sus habitantes.
lunes, 25 de junio de 2012
Kebnekaise
Barcelona-Estocolmo-Kiruna-Nikkaluotka en 24 horas. Salgo del autobús con el cuerpo vibrando por la fragilidad de lo desconocido, calzo mis botas hacia los picos que brillan al fondo y me lanzo a andar por un valle típicamente glaciar, largo y redondeado. Aquí aún es el inicio de la primavera y la vegetación, chaparra y retorcida, tiene el brillo y verdor de los brotes nuevos. Me cruzo con renos pastando, oigo el agua brotar por todos lados con prisa por descongelarse, disfruto de las rocas gneiss y del suelo mullido por plantas que aguantaron el hielo, la tierra negra, quemada de tanto frío. El paisaje es inquietante, suave y árido, o quizás lo son mis pensamientos en soledad.
Al final del valle está el lujoso Refugio Kebnekaise, con su salón de descanso con sofás, su buen restaurante, wifi, televisión, sauna e incluso una sala de secado para la ropa! Estrené la sauna con vistas a las montañas, agradable compartir el calor envolvente, la desnudez, el olor a madera, el crepitar de las rocas incandescentes, sentirme cercano a esta cultura y a la vez tan diferente, siempre extranjero. Tras la cena fui al salón, la gente es tan amable como distante, todos parapetados en sus libros o smartphones. Al menos las instalaciones son acogedoras. Mi noche de San Juan viendo el sol jugar al escondite entre montañas. El sol no rige los horarios, ya que siempre está disponible, sólo el cansancio empuja a dormir, porque al día siguiente me espera un reto, el pico más alto de Suecia.
La subida al Kebnekaise tiene algo de ritual en Suecia, allí van montañeros, parejas y familias con sus hijos. El trayecto no es difícil pero sí duro y largo, y tampoco ayudó que hubiera nieve en buena parte del recorrido. Desde su pico siempre blanco las vistas son sobrecogedoras sobre un territorio que no comparte el carácter sueco, accidentado, puntiagudo, árido. Este afilado laberinto blanco y negro se expande por la frontera con Noruega. La vuelta se hace mucho más confiada sabiendo que no se hará de noche, la única prisa es llegar a tiempo para la sauna.
Al día siguiente tuve que cambiar de planes. Aunque Thor, el dios del rayo, me ha protegido con buen tiempo, no pude recorrer el Kungsleden, aún había nieve, desprendimientos y aludes en su sendero. Una excusa para volver.
sábado, 23 de junio de 2012
Suecia 2012: intro
Los motores de un viaje suelen ser la curiosidad y la nostalgia de lo desconocido pero a veces también es una huida necesaria, ir hacia la luz. Cruzar el Círculo Polar Ártico y vivir en un día permanente era una vivencia mágica que tenía pendiente. Buscar el frio y la luz.
Nunca me atrajo Suecia, es cara, políticamente correcta, de bellezas fáciles y aburridamente feliz. Sin embargo allí se ve el sol de medianoche, está Uppsala y la montaña más alta de Laponia.
Al llegar no me entretuve en ciudades, desde el aeropuerto monté en un tren hacia el Norte y desde mi litera observé el país de Ikea. Todo fan de esta tienda debería venir a Suecia para entender mejor ese modelo de diseño que surge de un territorio, y que tiene sentido allí.
El paisaje es húmedo y boscoso con casas de colores agazapadas entre tanto verdor. Amabilidad, corrección y puntualidad incluso en la naturaleza. El atardecer nórdico prende fuego a las puntas de los bosques y alarga las sombras sobre los prados, los lagos brillan matemáticos y algo tristes con esa luz que no acaba de desaparecer.
Viajo con un sueco-turco enorme, una abuela senderista danesa y una joven pareja sueca. Todos en su sitio, todos conocen el paisaje, sólo yo, descolocado, miro por la ventana como un vaso vacío que espera ser llenado, hasta que el sueño me puede.
viernes, 22 de junio de 2012
Carmen Ledesma en El Dorado
En la actualidad el ritual está de capa caída, la repetición huele a viejo y en su lugar los valores empresariales y bursátiles van infiltrándose por todos los ámbitos de la vida, nada se libra de la visión de mercado que se mueve en la novedad y en un presente sin memoria.
Esta vez no hubo en el escenario competitividad, excelencia o innovación, sino el flamenco más casero y acogedor. Carmen Ledesma bailó junto a la voz de Mari Peña y la guitarra de Antonio Moya, compartiendo con el público un puchero calentito, un flamenco "de cuchara" con sabor a hoguera y reunión familiar, invocando lo que a veces olvidamos y también necesitamos, el tiempo cíclico del rito.
domingo, 3 de junio de 2012
El Niño de Elche en El Dorado
Buscamos revivir el sueño mítico, albergamos esperanzas de redención que a veces nunca llegan y sólo podemos dejarnos llevar por la corriente fría de los imprevistos, soltar las manos que se aferran y confiar en la oscuridad. Se requiere valentía para renunciar a la futilidad de lo evidente y enfrentarse a la certeza de lo desconocido e inexplicable, para dar el salto de fe. Las decisiones más irracionales a veces son las más sensatas, porque no se trata de huir de la irracionalidad, sino de enhebrarse a su brazo y aprender a fluir con ella, porque si no la vida es una masa blanda e insostenible de tan coherente.
"El loop del lumpen proletariado" de El Niño de Elche con textos de Pedro G. Romero fue una performance estrábica donde no hay que entender, sino fluir, diluyendo los recuerdos y preparándonos para el tránsito a lo desconocido. Un joven cantaor de viejos dolores, pausado y cercano, haciendo canastas con la política, la ética y la estética. Compota de guindilla parda sobre una rebanada gorda de pan, aceite de ricino perfumando copas de cristal tallado. La voz antigua del Niño de Elche me removió de arriba abajo en un momento de irrealidad (o de mayor realidad) en el que yo me sentía más que nunca la tensa frontera entre pasado y presente. Dejarme llevar por la corriente.
La sabiduría musical inexplicable de el Niño de Elche junto a la colaboración del inagotable Pedro G. Romero cuestionaron valientemente y dieron luz hablando de aprendizaje y responsabilidad común, sin vallas de autorías. Aplaudimos tanto que el cantaor nos regaló generosamente una canción cargada con postas de lirismo. No me creía una canción protesta desde Paco Ibáñez en el Olympia, aún es posible emocionar sin cambiar apenas nada, tan sólo "ser lo mucho o lo poco que seas" (J.L. Sampedro). Este Niño sabio me azuzó la jauría de las esperanzas, aunque la redención tarde en llegar.
La sabiduría musical inexplicable de el Niño de Elche junto a la colaboración del inagotable Pedro G. Romero cuestionaron valientemente y dieron luz hablando de aprendizaje y responsabilidad común, sin vallas de autorías. Aplaudimos tanto que el cantaor nos regaló generosamente una canción cargada con postas de lirismo. No me creía una canción protesta desde Paco Ibáñez en el Olympia, aún es posible emocionar sin cambiar apenas nada, tan sólo "ser lo mucho o lo poco que seas" (J.L. Sampedro). Este Niño sabio me azuzó la jauría de las esperanzas, aunque la redención tarde en llegar.
martes, 29 de mayo de 2012
Ciutat Flamenco 2012: 26 mayo
Shoji Kojima, Chicuelo y Frederic Amat nos regalaron la mejor pieza del Festival. Shoji, ese ser multigénero de sensibilidad ambigua se movió en un nutriente espacio, reconocible y a la vez inquietante, como una araña manierista que teje su propia y vieja tristeza, Chicuelo asaeteó con el oro líquido de su toque, la única pizca de optimismo, necesaria para no hundirnos en tanta belleza negra, y Frederic Amat empapó el rastro de sus gestos con tinta, trazando una partitura acompasada con Shoji y Chicuelo. Con estos elementos nos deslumbraron a base de oscuridad efervescente, trabando casi espontáneamente. A veces andar sobre el vacío es un ejercicio de levitación esperanzadora.
Arcángel y Theodosii Spassov forzaron conexiones entre la música búlgara y el flamenco. La voz cristalina del cantaor y el sonido místico del flautista se entrelazaron a base de voluntad, los mejores momentos se dieron cuando se ayudaron mutuamente ambas músicas, como en el impresionante inicio cantando juntos una misteriosa e intensa canción tradicional búlgara.
Marco Flores es potente y de estructura clásica, atabala con su velocidad y fluidez de movimientos, sin dejarnos apenas espacio para saborear lo que nos ofrece, como si quisiera hacer foie de flamenco con el público. Lástima que a mí me gusten los platos más sentidos, reposados y humildes.
sábado, 26 de mayo de 2012
Ciutat Flamenco 2012: 25 mayo
Juan Carlos Lérida y Sila presentaron Remates, análisis minimalista del flamenco, recreándose en el origen del movimiento y el sentimiento. La profundidad siempre conlleva misterio y poca visibilidad.
Vanessa Montero y José Galán jugaron con versiones personales y diferentes del baile flamenco, una divertida, el otro dramático, ambas esteticistas y muy agradecidas. Fueron muy aplaudidos.
La Tremendita y Mohammad Motamedi: Un mano a mano entre el flamenco y la música clásica árabe enlazándolas, con un tono general triste y nostálgico. Al escucharlos juntos sonaron más diferentes de lo que parecían en un principio. Me sorprendió Motamedi, pero el gran protagonista fue el compás de los palmeros Oruco y sobre todo Bobote, maravilloso con las palmas, texturadas y juguetonas, de una riqueza e imaginación matemáticas. El placer intuitivo de sus manos no pudieron callar el jaleo rudo de su boca.
Pastora Galván: Es indudable su vena flamenca, casi popular, y se reconocen gestos del lenguaje iconoclasta de su hermano Israel, pero sus estilos parecen diametralmente opuestos, ella se muestra dionisíaca y llena de brío pero también difusa y nerviosa en sus movimientos, llenando el escenario de inquietud y dolor vibrantes, casi desenfocados.
viernes, 25 de mayo de 2012
Ciutat Flamenco 2012: 23 y 24 mayo
Miércoles 23: Taller impartido por Olga Pericet y Andrés Corchero. Sorprendente ver entrelazarse el flamenco y la danza Butoh, reconocer ambos afluentes que acababan mezclados arremolinándose, dos disciplinas tan diferentes diluyéndose en la liquidez del movimiento. El flamenco queriendo aprender más, mezcládose con el resto del mundo y reinventándose a sí mismo.
Jueves 24: Irse por las ramas: Chloé Brülé, Karen Lugo, Nicola Morris y Christine Hall. Cuatro bailaoras de diferentes países para mirar el flamenco desde su lejanía, para tomar perspectiva y aprender desde su experiencia. La magia de sentirme más cerca de una canadiense que de un español, una aparente paradoja que cuestiona nacionalismos. Ciutat flamenco, país flamenco, universo flamenco.
jueves, 24 de mayo de 2012
Ciutat Flamenco 2102
El flamenco no es más que la expresión del vacío dramático y sobrecogedor que llevamos dentro. Hay mucha gente que identifica ese vacío con la muerte, yo lo siento más relacionado con la vida, y para hacerlo más llevadero urdimos todo tipo de estrategias. El flamenco es un modo creativo de torear ese agujero, tejiendo espumas alrededor de ese vacío para poder nombrarlo y expresarlo, para manejarlo sin caer en él, es la pértiga estable que usa el equilibrista sobre el alambre.
Sintiendo ese vacío muy presente y la ausencia muy cerquita, asistí expectante a la programación del Festival Ciutat Flamenco, antes llamado Flamenco Ciutat Vella, que este año ha querido renunciar a la pureza y ha tendido a tangentes y bastardías. Para mí, buscar conexiones con el flamenco es tener en cuenta esta vacuidad florida que yace en la raíz, pero también hay quien busca divertidas similitudes formales.
Durante estos cuatro días se han mostrado apuestas valientes, vagabundeos por lo desconocido, pero abandonar certezas y correr riesgos no basta. Sea como sea, ha sido una ocasión para empaparse de flamenco, desleído, trasplantado, tatuado o escarificado.
domingo, 20 de mayo de 2012
Can Masdeu
Las revoluciones, como un nuevo amor, están llenas de pasión e ilusión, todo parece posible y eterno al principio. Otra cosa es mantener día a día esa intención, y saber derivarla hacia una relación estable, constructiva, viva y serena, algo difícil en una sociedad que nos anima a tener prisa y autoafirmarnos.
Can Madeu es un lugar de opciones, allí se construye callada, sencilla y suavemente desde hace diez años. Apenas vi consignas, pero sí dibujos en las paredes, muchas huertas y abundante información. Es gente muy acogedora con ganas de trabajar intentando respetar y pensar en el futuro.
Les visité para saber de los bosques comestibles, un proyecto de silvicultura a muy largo plazo, y aparecieron más posibilidades nutrientes. Libros, revistas y sobre todo gente me abrían la puerta a actitudes más racionales y responsables con el mundo. Callada, sencilla y suavemente.
En Can Masdeu apenas oí hablar de revolución, hay demasiadas cosas que hacer en el presente: arreglar los huertos, conocer a la gente, discutir sobre las vegetaciones apropiadas para el valle, preparar la comida, jugar con los niños, organizar el material reciclable. No hacía falta hablar de revolución, el movimiento se demuestra andando.
En Can Masdeu apenas oí hablar de revolución, hay demasiadas cosas que hacer en el presente: arreglar los huertos, conocer a la gente, discutir sobre las vegetaciones apropiadas para el valle, preparar la comida, jugar con los niños, organizar el material reciclable. No hacía falta hablar de revolución, el movimiento se demuestra andando.
domingo, 13 de mayo de 2012
Miguel Poveda en Cornellá
Me daba miedo volver a oírle, hacía años que le vi y mis expectativas ahora habían crecido. Todo temor se esfumó en la primera canción, se arrancó elegante y decidido con unas alegrías que por su fuerza y entrega parecían de fin de fiesta, y todo el auditorio, nada más empezar y recién peinado, acabó patas arriba. De esta alta cota empezamos a subir, fue una travesía de alta montaña flamenca, recogiendo las raras flores de las nieves y el aire casi doloroso de tan puro que soplaba.
Poveda hizo germinar nuestras vísceras a golpe de sensibilidad, buen hacer, nostalgia, cariño y valentía. En la primera parte se sometió a un jondo sabio, equilibrando fuerza con sutileza, echándonos descaros encriptados que nos dejaron perplejos y bendiciendo su voz. En la segunda voló libre y nos sorprendió con su baile y sus versiones de Morente y Camarón, pero sobre todo me arrinconó con las coplas de nuestras madres y abuelas, esas tonás que mezclan locura y cordura, que liberan emociones no permitidas ya, esas que muestran contradicciones y que llegué a rechazar ciegamente, torpemente. Uno puede querer ser feliz, pero no a costa de ir contra su propia sangre.
Miguel es ya todo un hombre con empaque, sabe lo que vale y hasta dónde puede llegar, pero aún me parece un adolescente obediente y algo pillo, un apuesto espadachín que florete en mano desata limpiamente las almas que le oyen. Cercano y exquisito en el trato (llamaba a cada técnico por su nombre), se le notaba a gusto, arropado por su familia y amigos. Fue generoso, agradecido con su pasado catalán y se le vió disfrutar, estirando el concierto hasta medianoche. Un lujo en el extrarradio.
sábado, 12 de mayo de 2012
12-M y el pasado
Tiendo a las periferias más que al centro, quizás por eso no estuve en la manifestación, sino buscando en el pasado. El pasado sigue dentro de nosotros, nunca pasa del todo, lo sabe muy bien el poder e intenta manipularlo, construir versiones de la historia para crear tradiciones afines a sus intereses. La Commune de Paris parece que nunca existió oficialmente, no está en los libros de historia franceses ni en los de política, el Estado no quiere recordarla, sólo queda la estética blancura orientalista del Sacré Coeur.
El periférico director de cine Peter Watkins no sólo consiguió hacer una película sobre la Comuna sino que hizo del rodaje un proceso de análisis e investigación histórica sobre esta época, en el que participó todo el equipo. Apenas 20 personas escuchamos el testimonio de gente que cree que esta sociedad puede mejorarse y a quienes esta experiencia les cambió la vida: "¿Cómo vivimos juntos? ¿cómo nos relacionamos con la Historia?"
Hacer visible lo invisible no siempre es fácil, por eso admiro a artistas, maestros, pensadores y escritores. Y por eso admiro a OVNI. "Recuérdalo tú, y recuérdalo a otros".
jueves, 3 de mayo de 2012
Emigrantes
"Hoy hace 38 años que vine a Barcelona", me dijo cogiéndome con fuerza del brazo, como para transmitirme el miedo de aquel día, para hacerme entender todo el esfuerzo de aquellos años. Ella tenía 22 años y tres criaturas bajo el brazo cuando tomó el tren que la llevó de Sevilla a Barcelona en 24 horas.
Después de chocar con la realidad de un marido irresponsable decidió dejar su pueblo para salir adelante sola con sus tres niñas de la mano. Trabajó y trabajó con alegría, tesón y el dolor de no poder disfrutar de sus hijos, a quienes, para poder verlos, se los llevaba con ella a la cocina donde trabajaba los fines de semana. Una mujer poderosa y luchadora que hizo frente a su destino hasta doblegarlo. Le bastaron 38 años.
Ahora es una abuela venerable, un status de madurez que entra en aparente contradicción con sus ojos ilusionados y su paso enérgico. Dejó la limpieza y las cocinas hace tiempo y ahora maneja los ordenadores como si fuera una adolescente. Es mi madre adoptiva aquí, sabe cómo estoy con tan sólo mirarme, y en silencio siento que me envía la fuerza de las abuelas. Yo de mayor quiero ser como ella.
viernes, 6 de abril de 2012
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